Con el crecimiento de la industrialización de la nación, durante el porfiriato, nace la necesidad de formar un sistema de control que en un comienzo sólo regía en la producción original, es decir, quien lo inventara y produjera, además, fuera dueño de las patentes.

El ejemplo más claro lo encontramos en la construcción del sistema ferroviario, en el que la empresa originaria tenía los derechos sobre las vías y ninguna otra empresa podía realizar algo similar. De esta manera también se podía marcar un parámetro de calidad.

Uno de los propósitos fundamentales por el que las NOM surgen es justamente la calidad en los productos. La ONU fue la primera organización que propuso, como recomendaciones, estándares de calidad. Pero hasta 1947 con la creación de la Organización Internacional de Estandarización, mejor conocida como ISO (International Standard Organization), se acuerdan los primeros estándares de calidad que deben tener los productos para su intercambio internacional.

En México la estandarización se da por las influencias norteamericanas y la tarea de cuidar a los consumidores. Ya que para el intercambio de mercancías y servicios se tuvieron que emitir leyes y reglamentos que obligaran a las empresas a seguir disposiciones y parámetros.
NOM

Fue hasta 1986 que México entró al Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT por sus siglas en inglés) que el ISO comenzó a mediar la calidad de productos nacionales, lo que dio paso a la creación de la Ley Federal sobre Metrología y Normalización (LFMN) publicada en el diario oficial el 1° de julio de 1992. En la LFMN aparecen documentos denominados Normas Oficiales Mexicanas (NOM), las cuales determinan estándares técnicos que deben cumplir los bienes y servicios fabricados y/o comercializados en el territorio mexicano.

Para el nacimiento de las NOM, fue necesaria la creación de dos organismos federales: el Centro Nacional de Metrología (CENAM) que se encarga de las tareas técnicas, como la verificación y el establecimiento de datos duros, y otro administrativo llamado Dirección General de Normalización (DGN).

Una de las tareas del Estado es cuidar a sus ciudadanos, por lo que aquello que motiva a las NOM es velar por la salud y el patrimonio de ellos. Como consecuencia, estas normas se pueden definir como los requisitos, especificaciones, procedimientos y metodologías que establecen las distintas dependencias gubernamentales para evaluar parámetros de riesgos y evitarlos. Entonces, prácticamente están presentes en todo lo que consumimos.

Las NOM se han distinguido por acompañar los procesos de producción en los que son requeridas y estar ahí donde puede existir el peligro o daño en personas, animales o medio ambiente.