La contaminación ambiental es una afectación que ha impactado al mundo entero, principalmente por causa de la industrialización y sobrepoblación de las grandes urbes de nuestro planeta. La exposición a este tipo de contaminantes sucede a diario, debido a que en los lugares que habitamos hacemos uso de fuentes emisoras como humos, polvos y gases provenientes, por ejemplo, de los vehículos que utilizamos para trasladarnos a nuestras labores. 

Para esto, contamos con normas que nos ayudan a mantener un control sobre los principales agentes que provocan la contaminación atmosférica; así, podremos conseguir un medio ambiente sano para nuestro bienestar. Normas elaboradas con la participación de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Secretaría de Salud (SSA) y principalmente la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

Contra el riesgo sanitario

A partir del año 2001, se estableció la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) como un órgano administrativo desconcentrado de la Secretaría de Salud, siendo subsecuente de la Subsecretaría de Regulación y Fomento Sanitario. La Cofepris mantiene una autonomía técnica, administrativa y operativa, siendo responsable del ejercicio de las atribuciones en materia de regulación, control y fomento sanitarios en los términos de la Ley General de Salud.




La Cofepris tiene la misión de proteger a la población contra riesgos a la salud provocados por el uso y consumo de bienes y servicios, así como por su exposición a factores ambientales y laborales; esto mediante la regulación, control y prevención de riesgos sanitarios.

Una NOM para cada contaminante atmosférico

Como parte de estos esfuerzos, la Cofepris ha ayudado a establecer las normas que regulan las principales partículas que afectan a la calidad del aire ambiental que respiramos en el país. Con el objetivo de definir los valores en medición aptos para la no afectación de la salud en los mexicanos, se han emitido las siguientes Normas Oficiales Mexicanas.

Ozono

La NOM-020-SSA1-2014, es la encargada de establecer el valor límite permisible para la concentración de ozono (O3) en el aire ambiente y criterios para su evaluación para la protección de la salud humana. 

El ozono es un contaminante secundario resultante de la reacción fotoquímica entre las emisiones primarias de óxidos de nitrógeno (NOx), compuestos orgánicos volátiles (COVs) o hidrocarburos (HCs); su efecto perjudicial depende de factores como la radiación solar, condiciones geográficas, climatológicas, meteorológicas, al igual que el tiempo, cantidad y frecuencia de exposición.

Monóxido de carbono

La NOM-021-SSA1-1993, determina el criterio para evaluar la calidad del aire ambiente con respecto al monóxido de carbono (CO), al igual que el valor permisible para la concentración de monóxido de carbono (CO) en el aire ambiente como medida de protección a la salud de la población. 

El monóxido de carbono (CO), es un gas inodoro e incoloro que se produce por la combustión incompleta de compuestos de carbono. Pueden ser emitidos por el aire de los vehículos, los incendios o incluso por el consumo de cigarro.

Dióxido de azufre

Con la NOM-022-SSA1-2010 se tiene la forma de evaluación en la calidad del aire ambiente con respecto al dióxido de azufre (SO2), como medida de protección a la salud humana. 

Este elemento se encuentra presente en el petróleo y el carbón en su estado natural. Desde hace un tiempo, se señaló a éste, al mismo tiempo que los óxidos de nitrógeno, como los causantes de las lluvias ácidas y entre los principales contaminantes del aire dentro de zonas urbanas e industriales.

Bióxido de nitrógeno

Para evaluar la calidad del aire respecto al bióxido de nitrógeno (NO2), la NOM-023-SSA1-1993 es la que se encarga de establecer el valor normado para la concentración de bióxido de nitrógeno (NO2) en el aire ambiente como medida de protección a la salud.

Derivado de los procesos de combustión, el bióxido de nitrógeno (NO2) constituye un riesgo para las vías respiratorias cuando se acumula en el cuerpo humano, teniendo presencia frecuente en casos de bronquitis crónica.


La exposición a los contaminantes atmosféricos son permeables en la salud humana y la gravedad de su impacto depende de factores como: las concentraciones que se encuentran en el aire, de la dosis que se inhala, del tiempo y la frecuencia de exposición, así como de las características de la población expuesta. 

Estas normas sirven como un estándar de medición para las autoridades que vigilen y evalúen que la calidad del aire no sobrepase los límites que puedan poner en riesgo la salud de la población de cada una de sus comunidades.

Infografía NOM Calidad del Aire