A partir de 2001, el 1 de junio de cada año se celebra el Día Mundial de la Leche, acto realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) con el fin de establecer un momento de difusión en la importancia del consumo de leche y derivados lácteos. De acuerdo a dicha organización, México ocupa el octavo lugar a nivel mundial en consumo de leche y derivados lácteos, con un promedio de 110 litros anuales per cápita, una cifra muy cercana a los 150 litros recomendados por la misma FAO. Tal es la importancia del consumo de este alimento para la población que es necesario contar con normas que definan especificaciones para establecer un producto final denominado como leche para consumo humano.

Leche

Para efectos de esta norma oficial mexicana, la leche es el producto obtenido de la secreción de las glándulas mamarias de las vacas, sin calostro, el cual debe ser sometido a tratamientos térmicos u otros procesos que garanticen la inocuidad del producto; además puede someterse a otras operaciones tales como clarificación, homogeneización, estandarización u otras, siempre y cuando no contaminen al producto y cumpla con las especificaciones de su denominación.


Una NOM lechera

La NOM-155-SCFI-2012 establece las denominaciones comerciales de los diferentes tipos de leche, aplicable para todos aquellos productos que se comercializan dentro del territorio de los Estados Unidos Mexicanos, así como las especificaciones fisicoquímicas que deben reunir esos productos para ostentar dichas denominaciones, los métodos de prueba para demostrar su cumplimiento y la información comercial que deben contener las etiquetas de los envases que los contienen.

Para conocer las denominaciones comerciales de los diferentes tipos de leche para propósitos de esta norma, revisemos la siguiente tabla.

La leche y derivados lácteos pueden ser incluidos dentro de una alimentación adecuada, siempre y cuando tales productos cumplan con las debidas especificaciones establecidas por la NOM-155-SCFI-2012.

Acompaña tus días con un vaso de leche.