Quizá el jamón es uno de los alimentos más consumidos por niños y adultos, gracias a su practicidad y nutrición. ¿Quién con las prisas no se ha preparado un sándwich o una famosa torta de jamón? Sin duda es un alimento que acompaña en los recreos a los más pequeños y en la comida de muchos adultos.

Mucho se ha dicho sobre el jamón, de hecho es un tema muy polémico, puesto que hay quienes dicen que es un producto dañino y poco salubre, mientras otros que es un alimento sano y nutritivo. No obstante es un alimento cárnico en muchas dietas y en muchos platillos que para estar en tu mesa tuvo que pasar por un proceso de especificaciones fisicoquímicas, microbiológicas, organolépticas y pruebas redactados en la NOM-158-SCFI-2003.

Un alimento bajo la vigilancia de las NOM

En el mercado se puede encontrar una gran variedad de jamones, todos con sus especificaciones y características por lo que se vuelve necesario una norma que establezca las denominaciones y clasificaciones comerciales de los diferentes tipos de jamón comercializado dentro del territorio nacional.

Sandwiches NOM

La NOM-158-SCFI-2003 dispone las especificaciones fisicoquímicas, microbiológicas y organolépticas que deben reunir los alimentos para ostentar el nombre de jamón. Asimismo, se encuentran los métodos de prueba para demostrar su cumplimiento y la información comercial que deben contener los envases que los contienen.

En la NOM se denomina como:

  • Jamón o Jamón de Pierna a aquellos que son elaborados exclusivamente con carne de la pierna trasera del cerdo (con o sin hueso). 
  • Jamón de Pavo a los elaborados exclusivamente con carne del muslo del pavo. 
  • Jamón de Cerdo y Pavo a aquellos elaborados con un mínimo del 55% de carne de cerdo y el resto con carne de pavo. 
  • Jamón de Pavo y Cerdo a los elaborados con un mínimo del 55% de carne de pavo y el resto con carne de cerdo.

La etiqueta expuesta en el envase del jamón debe contener:

  1. Denominación y clasificación comercial. 
  2. Lista de ingredientes del mayor al menor (incluyendo agua). 
  3. La leyenda: “Venta a granel, pésese en presencia del consumidor”. 
  4. Nombre, marca o símbolo del fabricante y/o importador. 
  5. Domicilio fiscal del fabricante y/o importador. 
  6. País de origen. 
  7. Identificación del lote. 
  8. Fecha de caducidad. 
  9. Información nutrimental. 
  10. Para el caso de los productos adicionados con proteínas, indicar el origen y el porcentaje de las mismas.

Su conservación debe ser en refrigeración para mantener la temperatura de los productos entre 2°C y 4°C de forma constante.
Gracias a la Norma Oficial Mexicana NOM-158-SCFI-2003 sabemos que al consumir jamón en cualquiera de sus presentaciones estamos seguros de comer lo que la etiqueta indica y con la calidad que ofrece.