NOM, un bien necesario…y omnipresente

Siempre que compramos un producto o pagamos por un servicio tenemos en mente una cosa: que sea de calidad y que cada peso que hayamos pagado valga la pena. En un mundo globalizado, y un país competitivo, esto es posible entre otras cosas, gracias a las Normas Oficiales Mexicanas (NOM), que tienen la importante misión de vigilar los estándares de fabricación o procesos de, prácticamente, todo lo que vemos en nuestra vida diaria.

Pero... ¿Qué son las NOM?

Las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) establecen especificaciones, atributos, directrices, características o prescripciones aplicables a productos, procesos, instalaciones, sistemas, actividades, servicios, métodos de producción u operaciones. Las deben seguir las empresas al momento de prestar un servicio u ofrecer un producto con un objetivo: prevenir riesgos para los usuarios.

 Creadas por el Gobierno Federal, cumplen con tres funciones: la primera es cuidar a sus ciudadanos, regular y asegurarse de que casi todo aquello que los rodea tenga la calidad y seguridad suficiente para que las personas no sufran algún accidente así como que haya la información necesaria en los productos para una mejor decisión de compra; la segunda es proteger los bienes naturales de México; y la tercera, proteger las vías generales de comunicación como las carreteras y las redes de telecomunicaciones.

 

Áreas de actuación

Las NOM regulan los sectores: Salud y Seguridad, Cuidado del ambiente, Vías generales de comunicación, Información al Consumidor, Denominación de Origen, entre otros.

¿En qué me benefician? 

Basta con voltear a ver a nuestro alrededor para entender la importancia de las NOM. Si estamos, por ejemplo, en casa, podemos ver que hay una instalación eléctrica la cual provee de electricidad a todo el complejo, que está hecha bajo estándares de calidad que evitarán un corto circuito, al mismo tiempo que regula el voltaje. Gracias a esto hay muy pocas posibilidades de sufrir una descarga que dañe nuestros aparatos electrónicos…o a nosotros.

Las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) tienen una validez de cinco años y velan por la calidad de todos los productos y servicios que los usuarios consumimos a diario.

Discreción, ante todo

Es muy probable que muchos de nosotros nos estemos preguntando: ¿dónde están las NOM? Pues bien, la respuesta es en, prácticamente, todos lados. De hecho, si no existieran, lo más probable es que imperara el desorden y el peligro de sufrir algún accidente que pudo ser evitado. Sin embargo, podríamos decir que las Normas que más utilizamos (casi sin saberlo) son aquellas que tienen que ver con la seguridad, la información comercial y las prácticas comerciales. 

¿Cómo se aprueban?

Para que las Normas Oficiales Mexicanas sean aprobadas tienen que ser elaboradas y discutidas por los Comités Consultivos Nacionales de Normalización (CCNN), que son órganos que operan en nueve Secretarías, que a su vez agrupan a Instituciones que dependen de ellas.

Actualmente, nueve Secretarías son las que conforman los Comités Consultivos Nacionales de Normalización, para la elaboración de las NOM.

Estos Comités están conformados por servidores públicos, académicos y expertos sobre el tema en cuestión. También por prestadores de servicios, centros de investigación científica y comerciantes. En total son 16 las dependencias normalizadoras (entre las que se encuentran 9 Secretarías) que elaboran y emiten Normas Oficiales Mexicanas.

#DATONOM

Actualmente hay 736 Normas vigentes, las cuales tienen como objetivo garantizar la seguridad, la calidad y el buen servicio de todos los productos y servicios que consumimos a todos los días. 

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