La selva de Catemaco en Veracruz, los cenotes en Yucatán, las paradisiacas playas en Guerrero, Oaxaca o Cancún, el Bosque de Chapultepec en la Ciudad de México, son sólo algunos ejemplos de medios naturales que encantan a mexicanos y extranjeros por su belleza y variedad de animales y plantas. 

Estos sitios idílicos están protegidos por ciertas Normas Oficiales Mexicanas que resguardan a los organismos vivos, y no vivos, como el suelo, agua o aire del país. 

Dentro de las diversas NOM con las que cuenta la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) están aquellas dedicadas exclusivamente al cuidado de la flora y la fauna. Aunque en realidad todas las demás, como las de materia de aguas residuales o el desecho de desperdicios tóxicos también intentan proteger el medio.

Semarnat NOM

La Semarnat tiene en su registro 29 entradas de NOM relacionadas con la flora y la fauna.

Los turistas son sin duda los que más disfrutan de la riqueza natural que tiene México, y en los últimos años se han visto atraídos por fenómenos que sólo pueden ser vistos en nuestro país, además de algunos otros sitios de Norteamérica. 

Tal es el caso del avistamiento de ballenas. La NOM que regula esta actividad es la NOM-131-SEMARNAT-2010, que establece los lineamientos y especificaciones para el desarrollo de actividades de observación de ballenas, relativas a su protección y la conservación de su hábitat.







En específico, Baja California es el estado donde las playas se visten de fiesta durante época invernal para recibir a las ballenas jorobadas, que bajan desde el Golfo de California para llevar a cabo su reproducción en México. Aunque esta zona también es casa de la ballena azul y la ballena gris, entre otras.

Ballena Gris NOM

Por ser zonas de jurisdicción mexicana donde las ballenas se encuentran, la NOM mencionada tiene la finalidad de protegerlas. La norma, en la que participó Semarnat, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), el Instituto Nacional de Ecología (INE), y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), entre otros organismos, establece que las empresas o personas que quieran observar las ballenas deberán tramitar una autorización ante la Semarnat. Posteriormente, la Secretaría da a conocer las áreas de observación de ballenas y las zonas restringidas, así como la duración de la temporada. 

Las embarcaciones autorizadas deben portar un distintivo bajo diseño establecido para su identificación, y se prohíbe el uso de equipos de sonar o ecosonda para localizar a las ballenas. Además, en presencia de los mamíferos marinos, la velocidad máxima permitida de navegación debe ser menor a 9km/h y de 4 km/h una vez en la zona de observación. 

“En todo momento la embarcación se deberá desplazar a menor velocidad que la ballena más lenta del grupo”, son algunas de las disposiciones de la NOM. Pero quienes lucran con el turismo que ama la biodiversidad mexicana no son los únicos que se deben apegar a las normas oficiales.


Flora y Fauna NOM

Los científicos y grupos de estudio del ambiente también deben responder a ciertas Normas Oficiales Mexicanas. La NOM-126-SEMARNAT-2000 trata las especificaciones para la realización de actividades de colecta científica de material biológico de especies de flora y fauna silvestres y otros recursos biológicos en el territorio nacional.

A través de esa NOM, la Secretaría otorga una licencia de colector científico a estudiantes o particulares mexicanos, así como a personas adscritas a instituciones mexicanas dedicadas a la investigación o educación superior. Con eso, se brinda autorización para realizar colecta científica, ya sea temporal o definitiva, dependiendo de las especies a colectar, el sitio y el aprovechamiento sustentable. 

Al mismo tiempo, el científico colector o la institución con la que trabaja, debe mantener al tanto de su proyecto a la Secretaría, quien deberá saber dónde están depositadas las muestras y el uso de ellas. 

La NOM establece que ningún científico podrá realizar colecta con fines comerciales ni de utilización en biotecnología al amparo de una autorización de colecta científica. Y si así lo quisiera hacer, debe contar con la autorización de la Secretaría. 

Estas son sólo algunas de las NOM que protegen la flora y la fauna que llenan los paisajes de la geografía mexicana; sin embargo hay muchas más, desde el embalaje de maderas, el uso de la caña y palma para actividades comerciales, hasta la importación de árboles de navidad que pueden ser exploradas en el catálogo web de la Semarnat

Infografía NOM Flora y Fauna