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El maíz para nuestro consumo

La presencia del maíz amarillo en la dieta del mexicano ha sido fundamental a lo largo de la historia, y como materia prima destinada a la elaboración de almidones y sus derivados destinados a consumo humano tiene una regulación a través la NMX-FF-034/2-SCFI-2003, la cual establece las características que debe reunir el maíz para consumo humano y se aplica principalmente al maíz comercializado e industrializado en el territorio nacional.

La NMX-FF-034/2-SCFI-2003 está basada a su vez en otras normas vigentes tales como: NOM-188-SSA1-2002, NMX-B-231-1990, NNMX-FF-034/1-SCFI-2002, NMX-Y-111-SCFI-2001, NMX-Z-012/1-1987, NMX-Z-012/2-1987, NMX-Z-012/3-1987 y que todas tienen que ver con la inspección de sustancias, tratamiento, servicios y almacenamientos de productos utilizados para el procesamiento del maíz. s

La norma engloba los elementos: olor, humedad, color, peso, entre otros que deben ser medidos y evaluados para el correcto tratamiento de este producto previo al consumo humano.

Incluye una serie de características para poder evaluar al maíz amarillo incluyendo los métodos para poder medir la dureza y calidad de los granos del maíz, las fórmulas y técnicas para determinar si el maíz es apto para consumo, así como para la combinación con otras sustancias para enriquecer las mezclas que son destinadas al consumo humano.

Esta norma no es equivalente a ninguna a nivel internacional, por no existir referencia alguna, es única en su género y exclusiva de nuestro país.