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Entendiendo y conociendo las Normas

Después de la Segunda Guerra Mundial, el desorden comercial que había en el mundo obligó a los países de todo el mundo a establecer conveniencias sobre medida y peso que les ayudarán a que el comercio, principalmente marítimo, se pudiera llevar de manera funcional.

Esta tendencia poco a poco fue convirtiéndose en Norma. Fue así que en 1947 se constituye for-malmente la Organización Internacional de Estandarización (ISO, por sus siglas en inglés). Este organismo, con sede en Suiza, delimita y marca las normas para la fabricación, comercio y comunicación de todas las ramas industriales. En pocas palabras, su función es que 163 países que adoptan los estándares que marca, convivan de manera pacífica, económicamente hablando.

Las Normas de conveniencia comenzaron a hacerse necesarias al momento que el comercio internacional se fue haciendo cada vez más necesario.

Normas del mundo

Como parte de las normas que marca la Organización Internacional de Estandarización, existen las Normas Internacionales ISO e IEC.

Las ISO tienen un catálogo conformado por más de 18,000 Normas y todas tienen un objetivo común: facilitar el comercio. ¿La razón? La Organización Mundial del Comercio (OMC) vigila que se cumplan y las toma como referencia.

Por su parte, las IEC juegan un papel un tanto similar, ya que facilitan el comercio mundial, la sos-tenibilidad y eficiencia de energía. Además, la gestión del medio ambiente y desechos. Al mismo tiempo, han ido creando un lenguaje que pueda ser entendido por todos los involucrados, por ejemplo, en un proceso de compra venta entre México y China.

Aunque su tarea va más allá, ya que millones de productos y sistemas eléctricos o electrónicos, hogares, oficinas, instituciones de salud, fábricas, espacios públicos, generación de energía y transportes dependen de las Normas Internacionales IEC.

El caso mexicano

En todo nuestro país operan una serie de normas que regulan y aseguran valores, cantidades y las características que deben cumplir bienes y servicios en su diseño y producción. A esto se le conoce como Normatividad Mexicana. Dentro de ésta, existen dos Normas que ya se han internacionalizado y en México todos los días cumplen con una importante tarea.

La diferencia entre las NOM y las NMX es que las primeras son de carácter obligatorio, mientras que las segundas son recomendaciones.

Mientras que las NMX son concebidas para especificar las características inherentes a ciertos servicios o productos cuando puedan suponer un riesgo para la seguridad de las personas. O bien, que puedan dañar la salud humana, animal, vegetal y al medio ambiente.

Ambas Normas, nacidas en 1993 en la antesala del Tratado de Libre Comercio que suscribió México con Estados Unidos y Canadá, guardan un objetivo común: ser férreas vigilantes de la calidad con la que se elaboran productos y se prestan diferentes servicios en México. Sin embargo, en la actualidad solo las NOM son de carácter obligatorio, mientras que las NMX se erigen como un distintivo de calidad y reconocimiento.

NOM vs NMX

Podría pensarse que las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) y las Normas Mexicanas (NMX) significan lo mismo. Y aunque, en forma, llegan a ser muy similares, la realidad es que su esencia le asigna una tarea específica a cada una.

Basándonos en una definición que las diferencie, las NOM se entienden como regulaciones técnicas que expide determinada dependencia. Sus funciones serán establecer reglas, especificaciones y prescripciones aplicables a un producto, proceso, instalación sistema, actividad, servicio o método.

Conoce más sobre las NOM y por qué son tan necesarias nuestro sitio web: NOM, un bien necesario y omnipresente