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Fortalecimiento de nuestros caminos ferroviarios

Las vías férreas en México tienen una extensión de más de 26 mil 727 kilómetros, lo cual une al país en todos sus puntos de considerable desarrollo económico, uniendo las fronteras del norte al sur y del Golfo al Pacífico. Por lo que es importante considerar ciertas medidas de seguridad como las que se proponen en las NOM referentes a la vía continua, unión de rieles mediante soldadura y durmientes de madera.

Un poco de historia ferroviaria

En 1873 la primera línea férrea era inaugurada en México por el presidente Lerdo de Tejada, ésta venía de Orizaba, Veracruz, a la Ciudad de México, con un ramal de Apizaco a Puebla; llevada a cabo con capital inglés. Fue hasta el porfiriato que se promueve su construcción con capital nacional, aunque, cabe destacar que las tres concesiones más importantes, Ferrocarril Central, Ferrocarril Nacional y Ferrocarril Internacional, se dieron gracias a inversionistas norteamericanos en 1880. Posterior a esto, para 1909 el gobierno mexicano tomó el control de ellas y las entregó a Ferrocarriles Nacionales de México.

En 1910 ya había 19, 280 km de líneas férreas en territorio nacional. Tras varios contratos de concesiones, ensanchamientos de ramajes e incrementos de conexiones, para 1925 había cerca de 21, 510 km construidos en todo el país. Por último, en 1970 cuando la amplitud de la red alcanza los 23, 619 km, comienzan las modernizaciones y correcciones de pendientes en las diferentes vías.

Dentro de esta historia no se había formulado la propuesta de normativizar los procesos de su construcción sino hasta ahora.

El pasado 2 de septiembre de este año, el Diario Oficial de la Federación (DOF) publicó el PROY-NOM-055-SCT2-2015 “Para vía continua, unión de rieles mediante soldadura”, en el cual se hace un ilustre establecimiento de medidas que aseguren que el proceso técnico de la construcción de la vía sea de buena calidad para evitar problemas de detección y sustitución, asimismo, disminuir el riesgo de usar soldadura defectuosa.

Esta Norma Oficial Mexicana (NOM) para mejorar las vías y asegurar su adecuada construcción está aún en proceso, es decir, es un proyecto al que dependencias e interesados podrán hacer llegar sus comentarios al Comité Consultivo Nacional de Normalización de Transporte Terrestre durante los 60 días naturales siguientes después de su publicación.

Por su parte, otro proyecto de NOM publicado por el DOF que beneficiaría los procesos de seguridad y desarrollo en las vías férreas es el PROY-NOM-056- SCT2-2015 “Para durmientes de madera”, en el cual, por su importancia en la superestructura, se establecen las especificidades para las condiciones óptimas de los durmientes.

A pesar de que en nuestros días muy pocos trenes son de pasajeros, aún sigue siendo agradable escuchar y ver su paso, pero qué mejor que éste sea garantizado con base en las Normas Oficiales Mexicanas.