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Las grietas de una sociedad, son su historia

La senectud es una etapa a la que muchos aspiramos llegar. Para algunas sociedades las personas que llegan a esta edad son consideradas consejeros o guías sabios, a ellos se recurre por su experiencia e historia, por lo que tienen privilegios. Mientras que en otras sociedades, durante esa misma etapa, son más bien considerados como una carga y desvalorados, por lo que pueden correr riesgos inicuos debido a su vulnerabilidad.

En México, según datos del INEGI, el 7.2 por ciento de la población, es decir, cerca de 10.5 millones de personas son adultos mayores. En la Encuesta Intercensal de 2015, se registró un incremento porcentual con respecto al censo de 2010. De este número de personas, el Consejo Nacional de Población (CONAPO) registró un 82 por ciento con cierto grado de pobreza monetaria o alimenticia.

Además, el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores indica que tres de cada cinco ancianos sufren violencia familiar.

Con estos datos abrumadores pareciera que los adultos mayores en México son maltratados y que un número muy limitado es el que tiene el privilegio de pasar una vejez digna. No obstante, diversas dependencias, entre las que destacan, la Secretaría de Salud, el Instituto de Geriatría, la Secretaría de Economía y el Instituto Nacional de las Personas Adultas (INAPAM) por medio del Diario Oficial de la Federación (DOF) dieron a conocer la Norma Oficial Mexicana NOM-031-SSA3-2012, Asistencia social. Prestación de servicios de asistencia social a adultos y adultos mayores en situación de riesgo y vulnerabilidad, en el año 2012.

En solidaridad por el cuidador de adultos mayores

La tendencia de densidad demográfica señala que hay un acelerado aumento de personas adultas y adultas mayores, por lo que para el presente, y pensando en el futuro que CONAPO prevé, en el que tres de cada diez personas serán de edad avanzada, se estimulan y fortalecen los servicios de asistencia social con la finalidad de hacer eficiente su operación integral. Lo anterior lo podemos encontrar en la NOM-031-SSA3-2012.

Se establecen, primero, los conceptos de “Persona adulta”, a partir de los 18 años y hasta los 59 años; “Persona adulta mayor”, con más de 60 años; “Persona adulta y adulta mayor en estado de abandono”, persona que presenta cualquiera de las características siguientes: carencia de familia, rechazo familiar, maltrato físico, psicológico y carencia de recursos económicos.

Asimismo establece las pautas de funcionamiento para establecimiento, como el manual, un programa de trabajo, un reglamento interno, expedientes, espacios de alojamiento, alimentación, vestido, entre otros.

Durante este 1º de octubre en el que se celebra el Día Internacional de Personas de Edad, reconozcamos la labor de nuestros longevos en el desarrollo de la actualidad, porque el camino que ellos han surcado con su esfuerzo está visible en su rostro.