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Metrología, una ciencia de uso diario

¿Qué tiene en común cuando hacemos referencia a una talla de ropa, el peso de la fruta al comparar en el mercado, los litros de gasolina que le ponemos al coche, los metros cuando calculamos una distancia, la temperatura que indica un termómetro, las porciones que agregamos a una receta de cocina o la composición química de una medicina?

En todos estos casos estamos midiendo y haciendo referencia a un sistema de unidades de medida. Y es que, sin darnos cuenta, todos los días usamos la metrología: ciencia encargada de las mediciones (las unidades, las técnicas y los instrumentos de medición).

¿Por qué es tan importante?

La metrología juega un papel importante hoy en día, tanto para los empresarios y el gobierno, como para los consumidores. Su aplicación resulta fundamental en la práctica de todas las profesiones, procesos industriales, comercios, servicios, trabajos científicos, educación y tecnología, ya que a través de ella es posible conocer, cuantificar y controlar las propiedades de un objeto o un proceso. Prácticamente, resultaría imposible describir algo sin referirse a la metrología.

¿Hasta dónde llega su trabajo?

El rol de la metrología se divide en tres amplias áreas: científica, industrial y legal. En el ámbito científico establece y mantiene las unidades de medida y los instrumentos para obtenerlas.
En el industrial asegura el adecuado funcionamiento de los instrumentos de medición empleados en la producción y calidad de los bienes y servicios; y en lo legal, verifica con normas y reglamentos los procesos de medición que influyen sobre la transparencia de las transacciones comerciales, la salud y la seguridad de los ciudadanos.

La metrología cuida aspectos científicos, industriales y legales, que ayudan a homologar las medidas de todo lo que consumimos en nuestra vida diaria.

Esta ciencia promueve un sistema armonizado de medidas para estandarizar y valorar la calidad de las mediciones y su mejora constante, facilitando así el progreso científico, el desarrollo tecnológico, el bienestar social y la calidad de vida.

No es cumplir por cumplir

El uso de mediciones va más allá de obtener una certificación o cumplir con una norma. Permite gestionar y tomar decisiones para la mejora continua dentro de una organización, detectar tendencias en los procesos de producción, evitar errores, seguir patrones de producción para cumplir con ciertas especificaciones y hacer rentable una producción y garantizar cuestiones de calidad en un producto o servicio.

¿Por qué? Simple y sencillamente porque no es posible mejorar ni controlar aquello que no es medido. Por esta razón es importante también contar con máquinas, patrones, sistemas e instrumentos bien calibrados que permitan obtengan medidas reales, sino la medición en sí misma ya conduciría a un error.

NOM, historia y metrología

En México existe la Norma Oficial Mexicana NOM-008-SCFI-2002, Sistema General de Unidades de Medida, a cargo de la Secretaría de Economía, cuyo propósito es establecer un lenguaje común que responda a las exigencias de las actividades científicas, tecnológicas, educativas, industriales, y comerciales en el país.

Esta norma se creó tomando como base el Sistema Internacional de Unidades (SI), que es el primer sistema de unidades de medición compatible, completo y armonizado a nivel internacional, lo cual permite establecer un lenguaje común y sistemas metrológicos estructurados.

En ella podrás encontrar las definiciones, símbolos y reglas de escritura y fórmulas para la obtención de las unidades del SI y otras unidades también aceptadas por la Conferencia General de Pesas y Medidas (CGPM), que en conjunto forman el Sistema General de Unidades de Medida (SI).

Nomenclatura internacionalmente aceptada y reconocida

Es importante conocer que las unidades base del SI son siete, correspondiendo cada una a una magnitud: metro (longitud), kilogramo (masa), segundo (tiempo), ampere (corriente eléctrica), kelvin (temperatura), candela (intensidad luminosa) y mol (cantidad de sustancia). Con base en estas unidades se obtienen otras más especializadas, conocidas como unidades SI derivadas. Algunas de estas son: metro cuadrado, metro cúbico, ampere por metro, hertz, watt, joule y volt.

Asimismo, para cooperar a la estandarización de un idioma internacional de medición, esta norma indica la manera en que se deben escribir y abreviar las medidas. Conforme lo indica la Organización Internacional de Normalización (ISO), se haría así: metro (m), kilogramo (kg), segundo (s), ampere (A), kelvin (K), mol (mol) y candela (cd).

La importancia de la medición

Para poder expresarnos correctamente, en cuanto a medidas, la metrología ha marcado una especie de convención de lenguaje que permite identificar de qué medida se está hablando.

Si quieres saber más sobre el Sistema Internacional de Unidades (SI), visita esta nota.

Gracias a la metrología, el Sistema General de Unidades de Medida (SI) y esta NOM podemos hablar un mismo lenguaje y estandarizar las formas en que medimos, lo comunicamos y lo incorporamos en nuestra vida diaria y el trabajo. Estos nos permiten verificar que, efectivamente, un metro sea un metro o que no se nos cobre un gramo de más. También, que si la etiqueta indica que el producto contiene cierta cantidad de un componente, sea real y sepamos a lo que se refiere.