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Todo lo que necesitas saber para tus nueve meses de embarazo

Traer al mundo una nueva vida, es una de las cosas más bonitas que le pueden ocurrir a una mujer. Ser padres comienza desde el primer momento en el que ese pequeño ser comienza a formarse en el interior del cuerpo materno. Cuando se escuchan los primeros latidos. Cuando se siente en el interior. Por ello, y por si no lo sabías, las NOM pueden ayudarte.

Los inicios

El momento en que uno piensa en ser padre, son muchas las situaciones que tiene que se plantea. Imaginarse cómo será la llegada de esa pequeña criatura a casa, crecer junto a ella, preparar el hogar para el nuevo miembro de la familia, son solo algunas ligeras cosas en las que hay que pensar. Cuando uno es padre, sueña también con toda esa parte más romántica de la situación, como son los primeros pasos, las primeras sonrisas, los primeros dientes y hasta las primeras palabras, algo que va llenando de orgullo y amor la vida de los recién estrenados papás.
Pero volviendo al momento inicial, ser padres es todo un largo periodo, el cual inicia con nueve meses de gestación, pero eso es apenas el comienzo. Después viene el parto, lo complicado del tiempo de puerperio y por supuesto, la atención para el recién nacido. La vigilancia para este proceso es de suma importancia pues se trata de cuidar una nueva vida.

Una NOM que te acompaña

Las normas están presentes en todo este proceso, en especial la NOM-007-SSA2-1993, para la Atención de la Mujer durante el Embarazo, Parto y Puerperio, y del Recién Nacido.

Buscando soluciones

Durante el embarazo se piensa siempre en las alegrías que traerá ese gran día, aunque la mayoría de las futuras madres y padres también pasan por momentos de miedo, cuando por el pensamiento se les cruza la idea de que pueda pasar algo durante el parto.

De manera habitual, y manteniendo siempre una actitud positiva, no tendría por qué ocurrir nada malo, y más cuando uno se pone en manos de los mejores médicos y conoce todas las opciones de seguridad. Pero, nunca está demás tener más datos, por si de verdad hubiera que enfrentarse a ciertos problemas.

Para esos momentos también las NOM pueden ser tus grandes aliadas. Por una parte es bueno que conozcas lo que por ti puede hacer la NOM-003-SSA2-1993, para la disposición de sangre humana y sus componentes con fines terapéuticos y por otra, la NOM-034-SSA2-2013 para la prevención y control de los defectos del nacimiento.

En la primera podrás conocer todos los supuestos en los que se podrá usar sangre, en caso de que se necesite una transfusión durante o después del parto, así como saber –entre otras cosas- que, en caso de necesitarla la recolección de ésta deberá hacerse en un ambiente y condiciones que garanticen seguridad, bienestar y respeto para el disponente, el receptor y el personal de salud.

Mientras, gracias a la segunda NOM sabrás que los defectos al nacimiento pueden darse durante la gestación, al nacimiento o en etapas posteriores del crecimiento del niño. No tengas miedo o te dejes llevar por el descontrol si tu hijo nace antes de tiempo, con el labio y el paladar hendido u otros defectos, pues esta norma los contempla para ofrecer a los padres y al nacido una atención de calidad y una mejor calidad de vida futura. Además, no importa si el parto te encuentra fuera de tu hogar, la norma aplica para todo el territorio nacional, por lo que, incluso en los últimos días del embarazo, tanto padres como bebés sentirán que están protegidos estén donde estén.