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Valle de Guadalupe, el paraíso del vino mexicano

México es un país lleno de parajes maravillosos y destinos de ensueño a los que hay que ir, al menos una vez en la vida. Uno de ellos es el pintoresco Valle de Guadalupe, que se ha convertido en un lugar de peregrinación para los amantes del vino, pues aquí se ubican algunas de las más importantes bodegas del país.

Aunque la tradición y la historia aquí sea más cervecera, el vino ocupa cada vez más un lugar relevante en el mercado. Para que tengas más datos del vino en México, debes saber que hay Normas Oficiales Mexicanas que regulan las bebidas alcohólicas, en general y del vino en particular.

Ensenada, tierra de vides

El Valle de Guadalupe se ubica al noroeste de Ensenada y hoy es conocido por albergar la “Ruta del Vino” mexicano. Estas tierras traen consigo una amplia historia y cultura. En un principio, estuvieron ocupadas por los indígenas hasta que llegaron, junto con los españoles, las misiones jesuitas y fundaron la Misión de Nuestra Señora de Guadalupe. De ahí tomó el nombre la zona.

Aunque la vid ya existía en estos valles, no era apta para convertirla en vino. Fueron los jesuitas quienes plantaron la uva traída de España, haciendo de esta tierra un lugar fértil en el que hoy se localizan las grandes bodegas del vino mexicano. Así, a través de injertos en las vides autóctonas, que sí se adaptaban a las características del suelo mexicano, se fue conformando un paraíso que hoy se posiciona en el mundo como una de las grandes regiones vitivinícolas.

A finales de 1800 abrió sus puertas la primera bodega del Valle, Santo Tomás, y después de ella nombres como L.A. Cetto o Casa Pedro Domecq, fueron surgiendo. Pero la historia comienza a cambiar hace apenas 20 años, cuando Monte Xanic decidió revolucionar el mercado con la elaboración de producciones pequeñas, pero de alta calidad. Así empezó el boom de las llamadas bodegas boutique o de autor, consiguiendo también que México comenzara a consumir mucho más vino que en tiempos anteriores.

Bebidas bajo control

La cultura del vino ha ido creciendo al mismo tiempo que crecía la calidad de las bodegas mexicanas, ahora beber vino tiene una connotación social que no tenía antes. Por ello es importante saber lo que hay detrás de una botella de vino y conocer el marco legal que envuelve a las bebidas alcohólicas, pero ¿qué mejor manera que hacerlo si no es fijándose en su etiqueta? Para ello existe la NOM-142-SSA1-1995, que regula los bienes y servicios de las bebidas alcohólicas, sus especificaciones sanitarias, el etiquetado sanitario y comercial.

El objetivo principal de esta NOM es establecer las especificaciones sanitarias y disposiciones de etiquetado sanitario y comercial de las bebidas alcohólicas que se comercialicen en el territorio nacional. Gracias a ella, se define cada tipo de bebidas alcohólicas, de la cerveza a los diferentes licores y destilados, pasando por el vino.

Con esta NOM también tendrás a la mano la información que debe aparecer en las etiquetas de estas bebidas alcohólicas: Siempre presentarse de forma clara, evitando que sea falsa, equívoca o que induzca a error al consumidor con respecto a la naturaleza y características del producto. En ella deben incluirse palabras, ilustraciones u otras representaciones gráficas que se refieren al producto, se permite la descripción gráfica de la sugerencia de uso, empleo, preparación, a condición de que aparezca una leyenda alusiva al respecto.

Hablemos de vino

Acompañando este crecimiento en la industria vinícola del país, se ha trabajado en una Norma Mexicana que ayude a establecer las especificaciones que deben cumplir las bebidas alcohólicas denominadas vinos.

Se trata de la NMX-V-012-2005, bebidas alcohólicas, vinos, especificaciones; donde tales especificaciones sólo podrán satisfacerse cuando en la elaboración del producto objeto de esta Norma, se utilicen materias primas e ingredientes de calidad sanitaria, se apliquen buenas técnicas de elaboración, en locales e instalaciones bajo condiciones higiénicas que aseguren que el producto es apto para el consumo humano y de buena calidad para sus consumidores.

Y su información comercial

Para su comercialización dentro del territorio nacional, cada envase de vino deberá llevar una etiqueta o impresión permanente, visible e indeleble con datos específicos para comprensión y total claridad de los consumidores, como por ejemplo:

  • Nombre del producto y nombre comercial o marca registrada, pudiendo aparecer el símbolo del fabricante.
  • El “Contenido Neto” de acuerdo a las disposiciones vigentes de la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial.
  • Grado alcohólico real a 288 K (15°C) en la escala Gay-Lussac.
  • La leyenda “HECHO EN MEXICO”.

Además de que los vinos se pueden fechar, figurando en la etiqueta, contra etiqueta o collarín, el año de elaboración solamente cuando el procesador pueda acreditar que la cosecha corresponde al año anotado; deben ser envasados en recipientes de tipo sanitario, elaborados con materiales resistentes a las condiciones habituales del envasado y almacenaje, de tal naturaleza que no reaccionen y no se disuelvan, alterando las características físicas, químicas y sensoriales, ni que produzcan sustancias tóxicas en el producto.